“Kintiku Yachay” quiere decir saberes del colibrí pequeño, un ave sagrada para los pueblos andinos, y que también es conocido como Quindi. Nuestros ancestros dicen que son los portadores de sabiduría y conocimiento, es muy frágil, ligero y con un plumaje que cautiva a quienes lo admiramos. Es incapaz de hacer daño, al contrario, cuida y protege su medio natural, tanto que puede acercarse a las flores más delicadas a tomar su sabia sin mover un solo pétalo.

 

Este es el espíritu del material pedagógico intercultural “Kintiku Yachay”, un proyecto emprendido desde 1945 cuando Mama Dolores Cacuango, María Luisa Gómez De La Torres, Jesús Gualavisí, Tránsito Amaguaña, Neptalí Ulcuango, Amadeo Alba, entre otros, demandaron una educación comunitaria sabia para la vida. Sin reconocimiento oficial, en la choza de Mama Dulu fundaron la primera escuela bilingüe (kichwa-español) en épocas donde se reafirmaba con fuerza el sistema colonial y la vida de los indígenas y campesinos eran muy duras, por eso creían que la educación era una esperanza para la libertad.

 

Luego de un proceso de varias décadas, en 1989 se reconoce por primera vez la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) como una forma de fortalecer la identidad cultural en el Ecuador. La propuesta del movimiento indígena siempre fue clara: “La educación dejará de ser un instrumento de dominación, para pasar a ser un medio de integración nacional, entre todos los Pueblos y Nacionalidades”; pero además orientada a la solución de los problemas económicos, sociales y culturales vigentes en el país.

 

Esta lucha histórica hoy se ve reflejada en la administración del Msc. Guillermo Churuchumbi, quien, a través de la Unidad Ejecutora para la Protección de Derechos, construyen un modelo de gestión intercultural y plurinacional con una activa participación ciudadana y comunitaria, atendiendo las necesidades individuales y colectivas del Cantón.

 

El sueño nace desde la necesidad de tener niños y niñas educados en su propia cultura, carencia que ha llevado al Municipio de Cayambe a realizar alianzas estratégicas con la Confederación del Pueblo Kayambi, UNICEF y la Carrera de Educación Inicial de la Universidad Central del Ecuador a fin de construir de forma colectiva, ejerciendo la minga, un material pedagógico intercultural llamado “Kintiku Yachay” saberes del colibricito y nos recuerda cuan cierto es ese graffiti: “Al sembrar lo imposible, nuevos mundos florecieron”.

 

Este proceso ha llevado tres años de profundo análisis y debate, logrando construir materiales didácticos interculturales únicos en el país, que tienen como objetivo trabajar las áreas: cognitivas, lenguaje, motriz y socio – afectiva en niñas y niños de 1 a 3 años, que se encuentran en los 44 Centros Desarrollo Infantil (CIDs) de Cayambe.

 

El conjunto de herramientas permiten generar experiencias de aprendizaje desde la cosmovisión del Pueblo Kayambi, y son: “La Alfombra Sabia” que nos presenta los saberes de la Chakana; “El Poncho de Nuestros Tatitas” que promueve el desarrollo sensorial, cognitivo, cultural y de lenguaje a través de historias de la localidad; “El Cubo de la Pacha Mamita”, a través de este conoceremos mitos y leyendas de la vida de los animales de la reserva Cayambe Coca; y finalmente, “El libro de los Saberes del Inti Raymi”.

 

Estos materiales se entregarán a los 44 Centros de Desarrollo Infantil del Cantón, para fortalecer el aprendizaje desde un enfoque de los saberes andinos, aspiramos que las niñas y niños de educación inicial acojan con cariño nuestro legado histórico como pueblo Kayambi.

 

En la actualidad, nos encontramos en una fase de capacitación y sensibilización del material a las educadoras y padres de familia; a esta iniciativa de la Administración Municipal se ha sumado el Ministerio de Inclusión Económica y Social,  por medio de la Sra. Berenice Cordero, ministra a cargo de esta cartera de estado, quien asume esta responsabilidad como ente rector de la política social del país, desde un compromiso político y con la convicción de  reconocer la existencia innegable de un pueblo vivo que demanda la restitución de sus derechos.

 

“Kintiku Yachay”, retoma el espíritu del colibrí y refleja una esperanza de vida desde aquel día cuando iniciaron las primeras escuelas clandestinas en Cayambe.

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